El estar de cabeza no creo que sea tan malo. Quizás nuestra mente por fin puede tocar el suelo para llegar a la realidad mientras nuestros pies están de paseo un rato por el cielo.
El estar de cabeza no creo que sea tan malo. Quizás nuestra mente por fin puede tocar el suelo para llegar a la realidad mientras nuestros pies están de paseo un rato por el cielo.